
LA GUERRA DE CONTRAINSURGENCIA EN CHIAPAS
CONFERENCIA EN NUEVA YORK
“Tenemos que formar nuestra propia ONU”: Ernesto Ledesma
Con motivo de su participación en el foro de La Otra Nueva York para romper el cerco informativo sobre la guerra de contrainsurgencia intensificada en Chiapas a partir de las elecciones de 2006, Ernesto Ledesma, observador de derechos humanos del Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas (CAPISE ), participó en un foro con del colectivo Movimiento por Justicia del Barrio (MJB). A continuación, una entrevista que concedió a Reporteros y Escribanos Independientes de La Otra Nueva York al término de su exposición.
PARA VER LA CONFERENCIA COMPLETA QUE DIO EN NUEVA YORK, VISITA http://www.youtube.com/user/Kaptainzerg
Entrevista con Ernesto Ledesma
En un mapa que se proyecta en una pantalla, Ernesto Ledesma señala los Caracoles de Chiapas: “Ésta es San Cristóbal de las Casas —nos explica a los que, a más de dos mil millas marinas de distancia, nos oponemos a la destrucción de las comunidades zapatistas en resistencia—: esto es el Caracol de Oventic, el Caracol de Morelia, Caracol de la Garrucha, Roberto Barrios y La Realidad. Todos estos puntos son campamentos militares permanentes en el territorio... Desde que se inició el gobierno de Calderón, el 90% de estos campamentos están conformados por Fuerzas Especiales”.
“¿Que qué dijo? ¿Fuerzas Especiales?” El público de Nueva York entiende perfectamente qué quiere decir “Fuerzas Especiales”. Un sobrecogimiento, un rumor de alarma, recorre el auditorio desde el escenario hasta la puerta de salida. En una sala llena, la gente de Nueva York recuerda a los Rambos de su país y sabe lo que significa que el 90% de los soldados mexicanos en Chiapas no sean Ejército Regular, sino Fuerzas Especiales.
Quizás por ello, el público de Nueva York no avienta jitomatazos ni interrumpe al orador, como ocurre en algunos centros de poder elitista en México, Distrito Federal. En lugar de insultar a Ernesto Ledesma, la gente lo escucha atentamente.
Precisamente para romper el cerco informativo e impedir que la gente se guíe acerca de lo que está pasando en México mediante un solo periódico, el Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas ha iniciado una gira internacional. Estuvo en Estados Unidos y su última parada, el 18 de febrero de 2008, fue Nueva York.
Compa Ledesma: nadie nos había explicado, ni en conferencia, ni mucho menos en la prensa mexicana o extranjera, así tan claramente en qué consiste el conflicto. Nadie explica ya nunca en qué consistieron los cambios que le hizo Bartlett (del PRI) a los Acuerdos de San Andrés (con el consentimiento del PRD). Usted nos enseñó páginas de los acuerdos subrayadas en rojo las partes con los cambios y por qué esos cambios fueron fundamentales para que el gobierno hiciera trampa diciendo: “No, pues esos Acuerdos sí los firmamos, ¿de qué se quejan?”, cuando la verdad es que no firmaron lo que se acordó con representatividad popular. A partir de ahí las bases zapatistas deciden fundar sus comunidades autónomas en resistencia gobernadas por las Juntas de Buen Gobierno. Se llaman de “Buen Gobierno” no por arrogantes ni porque se crean “buenos”. A lo que se refieren con la palabra “Buen Gobierno” es que tienen una estructura que impide que un solo cacique les arrebate el poder, les secuestre sus plantíos y se quede con los frutos de su lucha. Se llaman de “Buen Gobierno” porque ahí no nada más gobierna uno solo, sino que se rotan el cargo.
Ahora esas comunidades están bajo ataque. Nos dicen que es el ataque más intenso desde hace 10 años pero no entendíamos por qué. Usted nos explicó también muy sencillamente por qué: qué es lo que está haciendo ahora el gobierno para atacar. Gracias a su exposición, nos enteramos de que lo primero que hizo el gobierno del PAN, PRI y PRD en Chiapas fue empezar a declarar “patrimonio ecológico del planeta” el territorio precisamente donde están los zapatistas. Al gobierno nunca le había importado qué territorio es ecológico o está en peligro de extinción. Pero ahora sí le importa porque si lo declara “zona ecoturística” (o sea que preserva el medio ambiente sólo para que los turistas tiren basura).
El gobierno federal está expropiando las tierras sólo para expulsar de ellas a los zapatistas en particular y a los indios en general. Además de declararlos “ilegales” y expulsarlos de la tierra que ellos cuidan mejor que los turistas, los arrestan arbitrariamente (desde mucho antes de que se aprobara una reforma judicial: eso no importa), los encierran, los torturan física y psicológicamente, y les quitaron toda el agua. Cuando conectan sus mangueras de agua, viene la policía perredista municipal y se las corta. Ellos a veces tienen que rentarle una pipa de agua al gobierno perredista después de que les quita su agua, para llenar sus tanques. Es un negociazo redondo para los perredistas comandados por Juan Sabines.
Usted nos explicó que el gobernador perredista Juan Sabines puso a un hombre que había sido 7 años policía ahora de Secretario de Fomento Económico, y volvió a instalar en el poder a la familia de Roberto Albores Guillén.
Ustedes tienen documentadas a cada una de las secretarías de gobierno que están involucradas en la guerra de contrainsurgencia zapatista y cómo los tres Poderes de la Unión están también involucrados en esta ofensiva contra los pueblos zapatistas.
¿Por qué en estos catorce años del levantamiento, pero sobre todo después de la traición a los Acuerdos de San Andrés, y con toda la literatura y prensa que se ha generado, nunca nadie nos ha explicado lo que está sucediendo de la manera como usted nos lo explicó?
ERNESTO LEDESMA: Nosotros pensamos que luego tendemos a ser demasiado técnicos o estamos algunos activistas tan perdidos en la información, que nos falta aprender a ser pedagógicos. Explicar, por un lado, y que alguien nos explique, por el otro. Necesitamos además cambiar el orden: que alguien nos explique, primero, y luego nosotros explicar. Y me parece que ese ha sido uno de los aprendizajes que hemos tenido diversas organizaciones con las comunidades zapatistas. Hay que romper el espejo.
-¿Qué es eso de “romper el espejo”? También lo oímos mucho repetir, pero algunos de nosotros no tenemos claro qué quieren decir con eso y nos suena más bien como a “siete años de mala suerte”. ¿Podría explicar?
ERNESTO LEDESMA: Romper el espejo es dejar de vernos a nosotros mismos y empezar a mirar al que está detrás de esa ventana. Y me parece que ha sido un problema de comunicación que hemos tenido entre las diversas organizaciones y movimientos sociales de base. A veces no nos hemos sabido explicar o comunicar bien lo siguiente: 1) Qué está pasando. 2) Cómo está pasando. Que se entienda.
Por ello, para nosotros la enseñanza fundamental de los compañeros y compañeras zapatistas es, primero, aprender a ser una buena escucha. Aprender a escuchar lo que está diciendo el otro. Y luego entonces cómo procesarlo y entenderlo. Después, nuestra otra tarea, que es cómo explicarlo. Es el problema que seguimos teniendo con frecuencia y ampliamente. Nosotros también lo tenemos. Pero intentamos ser lo más claros posibles, concretizando en la medida de nuestras posibilidades la información. O sea: ¿quién se levantó en armas? ¿Cómo se levantó? ¿Qué pedía? ¿Y qué sucedió?
Y luego, en todo este proceso, ¿por qué estamos donde estamos ahora? ¿Qué ha ocurrido? Eso es de lo que se trató la presentación: esperamos haber podido explicar qué ha pasado con los compañeros y compañeras zapatistas y en los movimientos sociales que ha generado el zapatismo.
-Compa Ernesto, está usted el día de hoy en Nueva York. Si tuviera la oportunidad de hablar con el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, o sea: si el secretario general en lugar de recibir a Calderón lo recibiera a usted, ¿qué le diría?
ERNESTO LEDESMA: Nada. (Se carcajea.)
-Bueno, pero imagínese que la ONU fuera una organización realmente interesada en convocar a las naciones y no a los presidentes que las sojuzgan. ¿Qué le diría al secretario general?
ERNESTO LEDESMA: Que en la medida en que no descentralicen la propia estructura de la ONU, no van a dejar de ser una aspirina que les quita el dolor de cabeza a sólo algunos, o que llega a contener a gobiernos represores por las presiones internacionales en materia de derechos humanos. Que no estoy diciendo que no impida en poca o mucha medida, dependiendo de las circunstancias, las represiones que hay contra los movimientos sociales nacionales e internacionales, contra los movimientos que se manifiestan contra un modelo económico o un modelo político que quiere implementar un gobierno en su país.
Pero lo que nos parece a nosotros que tiene que cambiar la ONU es la estructura, y para cambiar la estructura tienes que quitar los ladrillos de abajo para que te caiga todo, y hay que rehacerla. A lo que me refiero es que la estructura de la ONU tiene que rehacerse desde abajo, porque no está atendiendo a las bases sociales. Está atendiendo a voceros: voceros de gobiernos, voceros de sindicatos, voceros de ONGs, pero no está atendiendo a las demandas de base que hacen los pueblos en las comunidades y colonias.
Por eso nosotros pensamos que también la ONU tiene que reestructurarse. Pero como depende directamente de los gobiernos de cada país, particularmente del gobierno de los Estados Unidos, los organismos multilaterales de defensa tienen poca efectividad. Es como el caso de Irak o de Afganistán: aunque la ONU se opusiera, el gobierno de Estados Unidos hizo lo que quiso y lo sigue haciendo. Entonces ahí estás viendo una crisis estructural de la ONU. No funcionó. No sirvió. Ahora: sí pensamos que es un paliativo, que tiene una cierta eficacia, pero en la medida en que siga dependiendo económicamente de los gobiernos que más aportan, no vemos que pueda ir más allá. De hecho, nosotros pensamos, como algún momento lo llegaron a plantear los zapatistas: que las organizaciones y las bases tenemos que formar nuestra propia ONU desde abajo.
-Compa: usted vino aquí tratar de romper el cerco informativo respecto a lo que está ocurriendo en Chiapas. Pero, como usted sabe, aquí es la capital cultural del imperio, aquí la censura es mucho mayor. En una realidad virtual, si usted tuviera la oportunidad de celebrar una entrevista con un reportero de The New York Times¿qué le diría? ¿Cuál sería su mensaje a la opinión pública norteamericana?
ERNESTO LEDESMA: Respondiendo a tu pregunta: me parece que, debido a la estructura que tienen esos periódicos como The New York Times y otros muchos, es difícil que se sensibilicen a lo que está pasando con las bases sociales y no con lo que pasa allá arriba. Por eso, cuando pensamos en el cerco informativo, es lo que nos llevado a distintos organismos a contemplar la posibilidad de abrir una revista de tiraje nacional, porque en la medida que dejemos de estar esperando que un medio de comunicación saque noticias de cómo nos están matando o cómo están violentando nuestras garantías individuales o nuestros derechos humanos, es casi estar pidiendo, cuando debería ser un compromiso ético de cualquier medio de comunicación.
-¿Y cómo se haría para que esa revista no quede en manos de una sola persona-cacique que decide qué se publica y qué no?
ERNESTO LEDESMA: Porque la estructura es distinta y los reporteros son las propias organizaciones desde su propia localidad. Ya no tenemos más remedio: o seguimos aceptando esta tónica en la que nos dan una nota o un artículo a veces, o nos atienden en el hospital, o nos dan una casa, nos van a seguir individualizando. Por eso tenemos que mantener una colectividad.
xxx